Yogi Bhajan

 «Hay tres personas en mi;
Una es Harbhajan Singh.
Otra es Yogi Bhajan.
Y la tercera es Siri Singh Sahib.
Siri Singh Sahib es un confrontador muy directo, encontrará todas tus debilidades, te analizará a morir, te despedazará hasta que el carbón se vuelva diamante.
Yogui Bhajan es ese hombre compasivo, analítico, inteligente que te dirá como son las cosas, pero te toca a ti, hijo o hija, hacer lo que quieres hacer.
Luego está Harbhajan Singh que dirá: “vamos al reventón, no te preocupes, no hay problema en el mundo, todo está bien; Dios y yo, yo y Dios somos uno.’’
Yogi Bhajan.

BIOGRAFÍA DEL MAESTRO YOGI BHAJAN

Las enseñanzas de Yogui Bhajan, maestro de Kundalini Yoga y Tantra Yoga Blanco reflejan el perfecto equilibrio entre la realidad material y la realidad espiritual, la integración entre oriente y occidente. Desde su llegada a Estados Unidos en 1968, ellas se vuelven guía e inspiración de salud, transformación personal y auto realización.
Harbhajan Singh nace en 1939 en una familia de nobles hacendados en el norte de la India. Su padre era médico. Desde temprana edad expresó gran afinidad por la medicina natural ayurvédica y mostró gran sensibilidad por todo tipo de conocimientos ancestrales. Su madre y su abuela eran mujeres de voluntad indomable y adheridas a sus principios. Como único niño estudió en un convento católico para niñas. De estas dos experiencias Harbhajan Singh desarrolló los conceptos elevados que siempre enseña acerca de la mujer y, a través del cristianismo, se conectó con la psique colectiva del mundo occidental.
Su padre era médico ayurvédico y con él aprendió los principios de la nutrición yóguica y el poder del alimento como medicina natural. Su santo abuelo, Sant Bhai Ji le contaba historias que lo inspiraban a vivir una vida recta encontrando su fortaleza espiritual y renunciando a su naturaleza pasional. De él aprendió los preceptos devocionales de Sikh Drama.
Harbhajan Singh se perfeccionó en la ciencia de Kundalini Yoga a los 16 años al tiempo que asistía a la preparatoria y practicaba deportes. Su maestro espiritual, Sant Hazara Singh, era increíblemente estricto y exigente, construyó en él temple y fortaleza espiritual, ejemplo del vivir más allá de nuestras limitaciones auto – impuestas y realizar nuestro potencial humano total. Contrasta con la paciencia y la compasión que tiene con sus alumnos ante la ignorancia, ego y pereza infinita de estos.
Posteriormente Harbhajan Singh tuvo en su vida muchos maestros. Su mente inquisitiva y su sed de sabiduría le impulsaron a buscar y recibir ejemplos, prácticas y lecciones de todos los que conoció.
Visitó a muchos santos, sabios y sadhus que siempre tenían algo nuevo para compartir con él.
Estudió en el Ashram de Shivananda en Rishikesh (enseñanzas de Swami Vishnu Devananda y Swami Satchindananda) ese flujo eterno de Verdad que se conoce como Filosofía Vedantina y en varias escuelas de Hatha Yoga.
En 1947, durante la partición de la India, Harbhajan Singh guió a su familia y a su aldea completa saliendo de Pakistán a través de muchos peligros. Después de haber huido de su hogar con solamente lo que llevaban puesto, llegaron a Nueva Delhi. Pronto, con trabajo, dedicación, valor y voluntad de salir adelante, su familia estaba nuevamente de pie.
Aún con su tendencia hacia la búsqueda espiritual, Harbhajan Singh mantuvo un equilibrio con su vida práctica. Se centró en su sentido de deber y responsabilidad hacia su familia. En esa época estudió la Licenciatura en Economía y trabajó.
Como Yogui de la línea Tántrica, cada vivencia es experimentada y elevada como una posibilidad de traer los cielos a la tierra. Después de terminar sus estudios y establecerse como oficial al servicio del Gobierno, cumplió con las tradiciones de Sikh Dharma que alientan la búsqueda completa del ser en la experiencia del matrimonio, casándose en 1953 a la edad de veinticuatro años con su esposa Sardarni Bibi Inderjit Kaur con la cual tuvo tres hijos y muchos nietos. En un espíritu de servicio, meditación, amor y hospitalidad educaron a sus tres hijos.

Una de las experiencias más importantes en la vida de Harbhajan Singh fue el momento de reconocer su propio camino espiritual y su “Guru” personal, su Maestro Espiritual – Guru Ram Das, el quinto Maestro de la tradición Sikh que vivió en el Siglo XVII.
En 1960 se le asignó a un distrito en las afueras de la Ciudad Santa de Amritsar. Decidió aprovechar la oportunidad de lavar los pisos de mármol del Harimander Sahib, el Templo Dorado, el santuario más sagrado de su tradición, cada día durante cuatro años. Como Sikh reconocía el significado especial del Templo Dorado. Pero más allá de ello, su búsqueda espiritual lo había convencido que solamente a través de la humildad y el desempeño del servicio (Seva) más humilde podría encontrar la realización que estaba buscando.
Harbhajan Singh estuvo dieciocho años al servicio del Gobierno de la India. A través de su servicio, había ganado una reputación de absoluta honestidad e integridad así como el respeto y admiración e los oficiales. Era bien sabido que una vez que él tomaba una decisión era imposible cambiarlo de parecer. Tampoco había modo de engañarlo, pues podía leer el aura y así saber quién le decía la verdad.
Posteriormente trabajó como oficial del aeropuerto de Palim y comenzó a tener contacto con jóvenes occidentales que comenzaban a visitar la India en la búsqueda espiritual de la generación del “Poder de las Flores”. Reconoce en ellos un despertar de conciencia y esto coincide con una invitación a enseñar en la Universidad de Toronto, Canadá en 1968.
Al llegar a Canadá, la aerolínea había extraviado todo su equipaje. Así que llegó a Occidente únicamente con lo que traía puesto y nuevamente sin un centavo. También ahí se enteró que el señor que le había ofrecido el empleo, había muerto. En ese momento hizo una promesa que todo lo que recibiera sería para la misión que desde su interior brotaba con gran fuerza: sanar y elevar a todos aquellos que lo necesitaran. Luego viajó a Los Ángeles.
Yogui Bhajan sintió inmediatamente que ese era el centro del movimiento juvenil en la búsqueda hacia el auto-descubrimiento y la expresión de valores verdaderos. Percibió como su “Guru” lo había guiado hasta ese momento, se sentía bien equipado con sabiduría, conocimiento y experiencia de una tecnología que podía llenar la añoranza de esas almas sinceras, amorosas, entusiastas pero sin conocimiento ni técnica para guiar esos impulsos. Elige el Kundalini Yoga de entre todas las técnicas que sabía, ya que podía dar rápida y claramente la sanación, fortaleza y experiencia espiritual que se necesitaba.
En la Universidad de UCLA completa su Maestría y Doctorado en Psicología de la Comunicación Humana que termina de cimentar el puente conceptual entre su mente intuitiva y yóguica oriental y su mente racional y práctica occidental. Con ello se vuelve Maestro de los múltiples lenguajes del ser: científico, humano, práctico y místico.
Cada aspecto de su vida y trabajo lo habían preparado para el papel multi-facético que tenía que llevar a cabo en occidente, como maestro espiritual, padre espiritual, organizador y administrador de una red de empresas y comunidades a través de todo el mundo, inspirador de una enorme red de instructores de Kundalini Yoga, sanadores en las múltiples técnicas que ha enseñado y, finalmente como Jefe Religioso y Autoridad Administrativa de Sikh Dharma en Occidente.

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